Curro en Goteborg

Historia de una ida y una vuelta.

viernes, agosto 25, 2006

Flashback del domingo 13

A ver si me acuerdo de lo que pasó hace 11 días... Venga vale.

Hoy es el último día de los campeonatos y hay muchas cosas por hacer. Para empezar el último desayuno común, aunque la verdad es que yo he desayunado poco en el hotel. Luego la última foto de la expedición BCN2010, con todas las incorporaciones de los últimos días que creo que son casi todos políticos de distintos partidos y sus esposas.

Estamos en lo de siempre, hay catalanonparlantes que hablan el castellano con fuerte acento catalán, a los que todavía no les he oído hablar en catalán, como por ejemplo Sergi o Ricardo Amador, porque cuando yo estoy delante no hablan en catalán porque saben que yo no lo entiendo. Otros por el contrario, sobre todo estos que parece que han llegado para pasar el fín de semana y hacerse la foto, me hablan directamente en catalán porque para eso llevo el chubasquero de BCN2010. En fín, como decían las Virtudes, corramos un estúpido velo...

Aunque desde el principio se apreciaba que había dos grupos, catalanes y no catalanes, no ha habido malos rollos ni nada, todo los contrario. Me consta sin embargo que a alguien no le ha gustado que en la presentación de ayer, en todas las imágenes de atletas de la selección española se ha borrado digitalmente toda la publicidad, incluyendo la de Reebok que es patrocinador oficial de la federación. Lo han traído ya hecho así de Barcelona y no ha habido opción de decir nada.

La maratón ha estado muy bien. La he seguido en la bici bastante rato, todo lo que me dejaba el recorrido. Por cierto, vaya ritmo que llevaban al principio, me ha costado Dios y ayuda coger a la cabeza en la primera recta! Luego he intentado acortar, pero estaba todo petado de gente y hasta que no pasaran los dos macedonios descolgados no se abrían las puertas para cruzar el circuito. He podido también grabar un avituallamiento justo desde detrás, parece que los españoles lo han hecho todo bien. Lo mejor ha sido poder animar a voces a un atleta (cosa a la que no estoy nada acostumbrado como juez), preguntar también a voces a los toledanos que me iba encontrando: "Como va Julio!?" "Bien, sigue en el grupo de cabeza!" "Gracias!", y seguir a toda leche con la bici.

Cuando pasan por el km 34 no les sigo más y me largo al estadio acortando, ya me conozco el centro de Goteborg como si fuera Zocodover. Me meto en la zona VIP, donde a la entrada me miran con cara rara, no sé si por el sudor o por las pintas de pantalones cortos y chubasquero. Y me da tiempo a ver en las pantallas como el italiano pega el hachazo y sólo le sigue el suizo. Para esto me he metido yo la paliza que me he metido?. Menos mal que se quedan detrás sólo el holandés y Julio, todavía hay esperanza de medalla. Cuando se mete el italiano al estadio me bajo a la pista. No hay casi nadie en la grada porque ahora llueve bastante, pero me da igual. Entra Julio tercero en el estadio y me desgañito animándole, me parece que me ha oído. Entra tercero y da la vuelta de honor saludando a familia y amigos. Al pasar por la recta de tribunas otra vez, sólo estamos Abel Antón y yo para felicitarle bajo la lluvia.

En serio, me he emocionado un poco. Pasándolo como lo ha pasado Julio días antes y en la carrera, que decía que tenía tirones hasta en los biceps de los brazos, un tercer puesto es un triunfo en un día de perros como hoy. Por mi parte, seguir casi toda la carrera como un aficionado, no como un juez, es algo completamente nuevo. Además ver las calles hasta arriba de gente animando a todos los atletas es también emocionante. Además si el que consigue la medalla es un tío de Toledo, pues que voy a decir, que disfruté como un enano.

El resto del día ha pasado muy rápido, demasiado. Después de hacer las compras de cristal sueco de última hora (a tiro hecho, mi amiga Annelie, la de la madre y el niño, me aconsejó tienda, colección y diseñador), he recorrido con Sergi las zonas donde más nos han ayudado, Zona de Calentamiento, Cámara de Llamadas y CIT, para despedirnos y dar los pins que hicieran falta. Una voluntaria del CIT, la que habla seis idiomas, me dice que qué tiene que hacer para ser voluntaria en Barcelona. Le digo que con seis idiomas ya está hecho, pero tiene que aprender español y probablemente también catalán. Dice que sin problema, que lo puede aprender en cuatro años. Si es que además de guapas son listas!

Dejo la bici alquilada aparcada delante la tienda, pero como es domingo no está abierta y mañana lunes abre a las 10, y para entonces ya estaremos volando, así que le voy a dar las llaves y el dinero que debo al voluntario tan majo que me recomendó el sitio de alquiler, para que él vaya mañana a dejarlo en la tienda. En España ni se me ocurriría hacer algo así, pero aquí son todos perfectamente confiables, desde el que me alquiló la bici y le dejé a deber 300 coronas (30 €), hasta este buen señor que se ofreció a hacerme la última gestión.

Me doy cuenta de que no he cambiado ninguna prenda, este chubasquero rojo de BCN2010, que además cala, va a quedarse en Suecia. Me fijo en la gente de mi tamaño y se lo ofrezco a un matrimonio de voluntarios que van los dos de azul. Como tienen dos chubasqueros azules iguales aceptan encantados y me dicen que Barcelona es muy bonita. Como dice el Jefe Wiggum: que sí, que sí...

El chubasquero azul es precioso, pone Göteborg 2006 (que es de lo que se trata) y parece que no cala. Al acercarme hacia el hotel veo de lejos al grueso de la expedición de BCN2010, todos con el chubasquero rojo como el mío hasta hace unos minutos. Me reconocerán o pareceré un sueco? Me reconocen, por lo menos un par de ellos me mira con gesto de "Que cabrón!...". Me da igual, o casi, de hecho me quedo un rato hablando con el de la tienda de recuerdos del hotel, que me lo encuentro fuera, para no tener que encontrarme con los de rojo en el hall del hotel. Tienen que entender que ese chubasquero va a hacer más publicidad de Barcelona quedandose en Goteborg que en el armario de mi casa!

Última vueltecita rápida que el autobús se va mañana a las 8:15 y quién más y quien menos tiene que hacer la maleta. La vueltecita rápida se acaba a la una y media, y justo después de terminar de hacer las maletas tengo una foto desde la ventana en la que está amaneciendo. Son las 4:15...

Unas horas después, a las 8 me despido de mi amigo el voluntario, le dejo el sobre con las llaves y el dinero y le cambio un polo, aunque es de talla M y creo que mi mujer no se lo va a poner. Nos llevan al aeropuerto en coche y me gasto las últimas coronas en... sobrepeso del equipaje.

Diez horas, cuatro aeropuertos y tres aviones después, llego a Barajas. La aventura de Göteborg se ha acabado.